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1950
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El primer prototipo fue llamado "ballena"
Los hermanos Tachó, con más ilusión que recursos, fabricaron durante sus horas libres un coche en su pequeño taller de reparación de automóviles de Manresa. El resultado fue un vehículo realmente bonito y elegante que consiguió, superando la burocracia de la época, ser matriculado.
 
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1953
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El camino hacia el PTV, el "coca"
En vistas a una posible fabricación en serie, Guillem Tachó construyó un vehículo intentando simplificar el diseño al máximo. "¡Este vehículo parece una coca!" - exclamó un día su creador comentando el parecido del poco agraciado vehículo con la tradicional torta catalana. Este vehículo también fue matriculado y recorrió muchos kilómetros de ensayo para optimizarlo y perfeccionar los diversos fallos.
 
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1956
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El PTV 250
Maurici Perramon, empresario y cliente habitual del taller de Tachó, confió en el proyecto y junto con Josep Vila, que ya había colaborado en la construcción del coca, formaron una sociedad anónima con Guillem y su hermano Antoni para producir en serie el PTV 250, versión más atractiva del "coca". De esta manera nació AUSA Center, S.L.U.
 
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1956-1961
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Se vendieron 1100 unidades
El PTV se comercializó por toda España. Empezaron a verse por todos lados, incluso en competiciones deportivas y en películas de la época. Era un vehículo rápido, sólido y fiable. Incluso se recibió una postal enviada desde Berlín en la que el feliz propietario describía las excelencias de su coche en ruta
 
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1961
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Prototipo PTV 400
Guillem Tachó construyó un prototipo que debía ser el sucesor natural del PTV 250, el PTV 400. Pero este impresionante modelo nunca llegó a comercializarse. La aparición del SEAT 600 acabó con la época del microcoche en España. AUSA fue el único fabricante que sobrevivió, su ilusión por la mecánica y su visión de futuro les llevó a adentrarse en un terreno desconocido en aquel momento, lanzaron un pequeño vehículo dotado de caja tipo volquete. Fue así como nació el famoso dumper.
 
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